NOVENA
DEL XXX ANIVERSARIO - UN REGALO PARA NUESTRA SEÑORA
Novena a la Reina de la Paz - Comienza el 15 de Junio!!
Medjugorje 1981 - 2011
© Informativni Centar Mir - Medjugorje
Qué ofrecerle a Nuestra Señora por el
30o. Aniversario de sus apariciones
¿Qué podemos ofrecerle a la Reina de la Paz por este aniversario de sus
apariciones?
Esta es la pregunta que se hacen muchos peregrinos, y nosotros respondemos con
otra pregunta:
¿No sería el regalo más precioso que comenzáramos a vivir realmente sus mensajes?
El tema principal de los mensajes es el llamado a la paz y la reconciliación,
pero Ella subraya a menudo que sólo podremos obtenerlas a través de la oración.
Por eso es que Ella nos llama incesantemente a orar, a renovar la oración hasta
que se convierta en gozo para nosotros, a orar con el corazón...
Hemos compuesto una sencilla novena con el profundo deseo de ofrecer algo
especial a Nuestra Señora para este Aniversario, algo que una a todos sus hijos
en el mundo entero, algo que nos ayude a vivir sus mensajes.
¿Por qué una Novena?
La idea de la Novena proviene del Nuevo
Testamento, cuando María y los Apóstoles, 40 días después de la Resurrección de
Jesús, permanecieron en oración por nueve días consecutivos. Ellos oraron con
un solo corazón y perseveraron en la oración, esperando la venida del Espíritu
Santo, el Paráclito, que les había sido prometido y quien los llenó cuando se
cumplió el tiempo de Pentecostés (Hch 2,1). Desde entonces, las Novenas se han
vuelto una práctica frecuente en la tradición de la Iglesia. También en
Medjugorje, la Virgen nos llama: Queridos hijos, ofrezcan novenas, haciendo
sacrificios a los cuales se sientan de lo más dispuestos. (Julio 25 de
1993)
¿Cómo rezar esta Novena?
Cada día está dedicado a orar por una intención
especial. Rezamos por esta intención, meditando en los textos propuestos, por
medio de los Misterios Gloriosos del Rosario. El primer texto es un pasaje del
Evangelio, el segundo - un mensaje de Nuestra SEñora de alguno de los
aniversarios previos, y el tercero - un pasaje del Catecismo de la Iglesia
Católica. Estos han sido elegidos para dar una triple perspectiva de la
intención de oración: un Evangelio, un pensamiento mariano (por medio de los
mensajes de Medjugorje) y la visión eclesial, para ayudar a la persona que guía
la oración e introduce los Misterios. Los pasajes del Catecismo sobre la
oración nos muestran la riqueza, la profundidad y la inmensidad de la
experiencia de la oración cristiana, la cual nos recuerda la Virgen aquí en
Medjugorje. La oración conclusiva reúne todas las intenciones de oración
respecto a la intención del día.
Unidos hacia algo nuevo
Creemos que esta unión en la oración traerá
una nueva experiencia del amor de Dios que ha sido derramado en nuestros
corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Esta experiencia es siempre
un nuevo comienzo, un pasaje a un nuevo nivel de existencia. Las guerras
reales, las guerras de nuestras dudas e incredulidad, pueden ser detenidas e
incluso las leyes naturales pueden ser cambiadas a través de la oración.
Esperamos, sinceramente, que nuestra oración en común, unidos en el Corazón de
María por la victoria de su Corazón Inmaculado, nos obtendrán la conversión de
nuestros corazones y nuestras vidas y constituirán además el regalo más precioso
para Nuestra Señora.
Primer día
Oramos por los Videntes
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Jesús
dijo a Sus discípulos: Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que
hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que
pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo
haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre. (Juan 14,12-14)
¡Queridos hijos! Hoy estoy con ustedes de una manera especial y les traigo mi
bendición maternal de paz. Yo oro por ustedes e intercedo por ustedes ante
Dios, a fin de que puedan comprender que cada uno de ustedes es portador de
paz. No pueden tener paz, si su corazón no está en paz con Dios. Por tanto,
hijitos, oren, oren, oren, puesto que la oración es el fundamento de su paz.
Abran su corazón y denle tiempo a Dios, para que El llegue a ser su Amigo.
Cuando se crea una verdadera amistad con Dios, no hay tempestad que la pueda
destruir. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! (Mensaje, Junio 25 de
1997)
Si conocieras el don de Dios (Jn 4,10). La maravilla de la oración se revela
precisamente allí, junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua: allí Cristo
va al encuentro de todo ser humano, es el primero en buscarnos y el que nos
pide de beber. Jesús tiene sed, su petición llega desde las profundidades de
Dios que nos desea. La oración, sepámoslo o no, es el concentro de la sed de
Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de El
(cf. san Agustín, quaest.64, 4). Tú le habrías rogado a él, y él te habría dado
agua viva (Jn 4,10). Nuestra oración de petición es paradójicamente una
respuesta. Respuesta a la queja del Dios vivo: A mí me dejaron, Manantial de
aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas (Jr 2,13), respuesta
de fe a la promesa gratuita de salvación (cf. Jn 7,37-39; Is 12,3; 51,1), respuesta
de amor a la sed del Hijo único (cf. Jn 19,28; Za 12,10; 13,1). (CCC: 2560,
2561)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Señor, Tú eres la única fuente de vida, el Unico que
puede saciar nuestra sed de amor y amistad. Te damos gracias por Tu humildad al
actuar por medio de un hombre sencillo, un sacerdote, entregándote así al
pueblo en la Santa Misa, en los Sacramentos, en la Bendición. Hoy, invocamos de
manera especial Tu bendición sobre todos los sacerdotes que sirven en el Santuario
de la Reina de la Paz. Haz que puedan descubrir aún más el poder de la fe por
la cual Tú les concedes cualquier cosa que ellos Te pidan. Que lleguen a ser
igualmente portadores auténticos de la paz, fruto de su profunda y sentida
amistad Contigo. Amén.
Tercer Día
Oremos por todos los Fieles de la Parroquia de Medjugorje
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Jesús dijo a Sus discípulos: Yo
soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da
fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se
le echa fuera, como el sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al
fuego y arde. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan
lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den
mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos. (Juan 15,5-8)
¡Queridos hijos! Hoy les doy gracias por todos los sacrificios que han ofrecido
en estos días. Hijitos, los invito a abrirse a Mí y a decidirse por la
conversión. Sus corazones, hijitos, aún no están completamente abiertos a mí y
por eso, los invito de nuevo a abrirse a la oración, a fin de que en la oración
el Espíritu Santo los ayude a que sus corazones se vuelvan de carne y no de
piedra. Hijitos, gracias por haber respondido a mi llamado y por haberse
decidido a caminar Conmigo hacia la santidad.² (Mensaje, Junio 25 de 1996)
¿De dónde viene la oración del hombre? Cualquiera que sea el lenguaje de la
oración (gestos y palabras), el que ora es todo el hombre. Sin embargo, para
designar el lugar de donde brota la oración, las Sagradas Escrituras hablan a
veces del alma o del espíritu, y con más frecuencia del corazón (más de mil
veces). Es el corazón el que ora. Si éste está alejado de Dios, la
expresión de la oración es vana. (CCC: 2562)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Gracias, Señor, por Tu amor, gracias por el llamado
a permanecer con el corazón en Tu amor y dar así mucho fruto. Gracias por haber
elegido esta parroquia de manera especial, entregándosela a Tu Madre, la Reina
de la Paz, con la misión de llamar al mundo a la paz y la reconciliación, a la
conversión por medio de la renovación del ayuno y la oración. Gracias por la
apertura de cada corazón que supo cómo recibirla y le permitió hacer de cada
uno un signo visible para aquellos que vienen aquí. Hoy Te rogamos, Señor, que
hagas de esta parroquia un signo aún mayor del Reino de Dios y que ayudes a los
parroquianos, a convertirse en frutos gozosos y santos de la presencia de
Nuestra Señora. Amén.
Cuarto día
Oramos por todos los Líderes de la Iglesia
1.
Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Jesús dijo a Sus discípulos: Yo
soy la luz del mundo; el que me sigue no caminará en la oscuridad y tendrá la
luz de la vida. (Juan 8,12)
¡Queridos hijos! Hoy estoy feliz de verlos en tan gran número, que ustedes
hayan respondido y hayan venido a vivir mis mensajes. Los invito, hijitos, a
ser mis gozosos portadores de la paz en este mundo atribulado. Oren por la paz,
a fin de que cuanto antes reine un tiempo de paz que mi Corazón aguarda con
impaciencia. Yo estoy cerca de ustedes, hijitos, e intercedo ante el Altísimo
por cada uno y los bendigo a todos con mi bendición maternal. ¡Gracias por
haber respondido a mi llamado! (Mensaje, Junio 25 de 1995)
El
corazón es la morada donde yo estoy, o donde yo habito (según la expresión
semítica o bíblica: donde yo me adentro). Es nuestro centro escondido,
inaprensible ni por nuestra razón ni por la de nadie; sólo el Espíritu de Dios
puede sondearlo y conocerlo. Es el lugar de la decisión, en lo más profundo de
nuestras tendencias psíquicas. Es el lugar de la verdad, allí donde elegimos
entre la vida y la muerte. Es el lugar del encuentro, ya que, a imagen de Dios,
vivimos en relación: es el lugar de la Alianza. (CCC: 2563)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Gracias, oh Señor, por darnos a la Iglesia como
Madre y Esposa, para guiarnos en nuestra vida terreno por un camino de luz
hacia Ti. Gracias, porque en la Iglesia todos somos hermanos y hermanas, y
miembros de Tu Cuerpo Místico. Hoy oramos por quienes conducen a Tu Iglesia
para que incesantemente renueven en sí mismos su alianza Contigo, que eres la
única y verdadera Cabeza de la Iglesia, a fin de convertirse en portadores
fieles y gozosos de la paz y la verdad en este mundo atribulado. Amén.
Quinto Día
Oramos por todos los Peregrinos que ya han venido a Medjugorje
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Jesús
dijo a Sus discípulos: El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo,
que cargue con su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la
perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará. ¿De
qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? (Marcos
8,34-36)
¡Queridos hijos! Hoy estoy contenta a pesar de que todavía hay cierta tristeza
en mi Corazón por aquellos que comenzaron a seguir este camino y después lo
abandonaron. Mi presencia aquí es por tanto para conducirlos por un nuevo
camino, el camino de la salvación. Por eso, Yo los invito día a día a la
conversión, pero si ustedes no oran, no pueden decir que se están convirtiendo.
Yo oro por ustedes e intercedo ante Dios por la paz; primero, por la paz en sus
corazones, después, alrededor de ustedes a fin de que Dios sea su paz. ¡Gracias
por haber respondido a mi llamado! (Mensaje, Junio 25 de 1992)
La oración cristiana es una relación de Alianza entre Dios y el hombre en
Cristo. Es acción de Dios y del hombre; brota del Espíritu Santo y de nosotros,
dirigida por completo al Padre, en unión con la voluntad humana del Hijo de
Dios hecho hombre. (CCC 2564)
Oración conclusiva: Nuestras vidas, oh Señor, están en Tus manos. Sólo
Tú sabes lo que necesitamos para ser salvados. Gracias por enseñarnoslo aquí en
Medjugorje durante 30 años por medio de Tu Madre, quien vino a guiarnos por el
camino de la salvación. Bendice y fortalece a todos aquellos que comenzaron a
recorrer el camino de la conversión y la oración aquí en Medjugorje. Fortalece
su fe, su esperanza y su caridad, y no permitas nunca que traicionen su alianza
Contigo. Amén.
Sexto Día
Oramos por todos los Peregrinos que vendrán a Medjugorje
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
En aquel tiempo exclamó Jesús: «¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar (Mateo 11,25-30)
¡Queridos
hijos! Hoy, también Yo me regocijo por su presencia aquí. Yo los bendigo con i
bendición maternal e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. Los llamo de
nuevo a vivir mis mensajes y a ponerlos en práctica en sus vidas. Yo estoy con
ustedes y los bendigo a todos día a día. Queridos hijos, éstos son tiempos
particulares y por eso, Yo estoy con ustedes para amarlos y proteger sus
corazones de Satanás y para llevarlos a todos más cerca del Corazón de Jesús,
mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! (Mensaje, Junio 25 de
1993)
En la nueva Alianza, la oración es la relación viva de los hijos de Dios con su
Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo. La
gracia del Reino es la unión de la Santísima Trinidad toda entera con el
espíritu todo entero (san Gregorio Nac., or. 16,9). Así, la vida de oración es
estar habitualmente en presencia de Dios, tres veces Santo, y en comunión con
El. Esta comunión de vida es posible siempre porque, mediante el bautismo, nos
hemos convertido en un mismo ser con Cristo (cf. Rm 6,5). La oración es cristiana
en tanto en cuanto es comunión con Cristo y se extiende por la Iglesia que
es su Cuerpo. Sus dimensiones son las del Amor de Cristo (cf. Ef 3,18-21).
(CCC: 2565)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Nosotros no Te hemos escogido a Ti, oh Señor, sino
Tú nos has escogido a nosotros. Sólo Tú conoces a todos los pequeños que
recibirán la gracia de la revelación de Tu amor por medio de Tu Madre, aquí en
Medjugorje. Oramos por todos los peregrinos que vendrán a Medjugorje: protege
sus corazones de todo ataque satánico y ábrelos a todas las inspiraciones que
vienen de Tu Corazón y del Corazón de María. Amén.
Séptimo Día
Oramos por todos
los Grupos de Oración de Medjugorje y Centros de Paz en Todo el Mundo
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Jesús
dijo a sus discípulos: Traten a los demás como ustedes quieren que ellos lo
traten. En esto se resumen la ley y los profetas. Entren por la puerta
estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición,
y son muchos los que entran por él. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué
angosto el camino que conduce a la vida, y qué pocos son los que lo encuentran!
(Mateo 7,12-14)
¡Queridos hijos! Hoy los invito al amor que es leal y agradable a Dios. Hijos míos,
el amor lo acepta todo, aún lo que es duro y amargo por amor a Jesús que es
Amor. Por tanto, queridos hijos, oren a Dios para que El venga en su auxilio,
pero no según sus deseos sino según Su amor. Entréguense a Dios para que El
pueda curarlos y consolarlos y pueda perdonarles todo aquello en ustedes que es
un impedimento en el camino del amor. Así, Dios podrá moldear sus vidas y
ustedes crecerán en el camino del amor. Glorifiquen a Dios, mis queridos hijos,
con el Himno a la Caridad para que el amor de Dios pueda crecer en ustedes día
a día hasta su total plenitud. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!
(Mensaje, Junio 25 de 1988).
En la oración, el Espíritu Santo nos une a la Persona del Hijo Unico, en Su
humanidad glorificada. Por medio de ella y en ella, nuestra oración filial
comulga en la Iglesia con la Madre de Jesús (cf. Hch 1,14). Desde el sí dado
por la fe en la anunciación y mantenido sin vacilar al pie de la cruz, la
maternidad de María se extiende desde entonces a los hermanos y a las hermanas
de su Hijo, que son peregrinos todavía y que están ante los peligros y las
miserias (LG 62). Jesús, el único Mediador, es el Camino de nuestra oración;
María, su Madre y nuestra Madre, es para transparencia de El: María muestra el
Camino [Hodoghitria], ella es su signo, según la iconografía tradicional de
Oriente y Occidente. (CCC: 2673, 2674)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: El amor es signo de reconocimiento a Tus discípulos,
oh Señor. Te damos gracias por cada respuesta de amor dada a través del
servicio y los dones a los demás. Oramos por todos los miembros de los Grupos
de Oración y Centros Medjugorje en todo el mundo. Haz que, unidos a Tu Madre,
puedan siempre mostrar con valor y decisión, dentro de sus familias y dondequiera
que vivan, el camino estrecho, el único camino que lleva a Ti. Ayúdalos a
crecer día a día en la plenitud de Tu Amor. Amén.
Octavo Día
Oremos por la realización de todos los frutos y Mensajes de Medjugorje
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Jesús dijo a Sus discípulos: Porque
tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que
crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su
Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él. El que
crea en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no
haber creído en el Hijo único de Dios. La causa de la condenación es ésta:
habiendo venido la luz al mundo, los hombres prefirieron las tinieblas a la
luz, porque sus obras eran malas. Todo aquel que hace el mal, aborrece la luz y
no se acerca a ella, para que sus obras no se descubran. En cambio el que obra
el bien conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras
están hechas según Dios. (Juan 3,26-21)
¡Queridos hijos! Hoy, en este grandioso día que ustedes me han regalado, deseo
bendecirlos a todos y decirles: OEEstos días, mientras Yo estoy con ustedes,
son días de gracia. Yo deseo instruirlos y ayudarlos a caminar en el camino de
la santidad. Hay muchas personas que no desean entender mis mensajes y aceptar
con seriedad lo que Yo estoy diciendo. Pero ustedes... Por eso los llamo
y les pido que con sus vidas y con su diario vivir den testimonio de mi
presencia. Si ustedes oran, Dios los ayudará a descubrir la verdadera razón de
mi presencia. Por eso, hijitos, oren y lean las Sagradas Escrituras, de tal
manera que, por medio de mi venida, ustedes descubran en las Sagradas
Escrituras el mensaje para ustedes.¹ ¡Gracias por haber respondido a mi
llamado! (Mensaje, Junio 25 de 1991)
María es la orante perfecta, figura de la Iglesia. Cuando le rezamos, nos
adherimos con Ella al designio del Padre, que envía a su Hijo para salvar a
todos los hombres. Como el discípulo amado, acogemos (cf. Jn 19,27) a la Madre
de Jesús, hecha madre de todos los vivientes. Podemos orar con Ella y a Ella.
La oración de la Iglesia está sostenida por la oración de María. La Iglesia se
une a María en la esperanza (cf. LG 68-69). (CCC: 2679)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Te damos gracias, oh Padre, habernos dado a Tu Hijo
y a Su Madre, a fin de que nadie de quienes crean en Ellos y los escuchen se
pierdan. Gracias por cuidar de cada persona y, en Tu misericordia, por no
condenar a nadie. Hoy Te pedimos que se realice todo aquello por lo que Nuestra
Señora ha rogado aquí en Medjugorje y para que cada gracia que ha sido
derramada aquí se difunda en el mundo. Que esto traiga frutos de santidad y Te
sirva en Tu plan de salvación. Amén.
Noveno Día
Oremos por las Intenciones de la Reina de la Paz
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
En ese tiempo, Jesús dijo:
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado,
para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes
de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo sí
te conozco y éstos han conocido que Tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu
nombre y se los seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté
en ellos y yo también en ellos. (Juan 17,24-26)
¡Queridos hijos! Hoy les doy las gracias y deseo invitarlos a la paz de Dios.
Yo deseo que cada uno de ustedes experimente en su corazón esa paz que sólo
Dios da. Hoy quiero bendecirlos a todos; los bendigo con la bendición del
Señor. Les suplico, queridos hijos, que sigan y que vivan mi camino. Yo los
amo, queridos hijos, y por eso los llamo -no sé ya cuántas veces- y les
agradezco todo aquello que ustedes están haciendo por mis intenciones. Les
suplico que me ayuden, para que Yo pueda ofrecerlos al Señor para que El los
salve y los guíe por el camino de la salvación. ¡Gracias por haber respondido a
mi llamado! (Mensaje, Junio 25 de 1987)
La oración de María se nos revela en la aurora de la plenitud de los tiempos.
Antes de la encarnación del Hijo de Dios y antes de la efusión del Espíritu
Santo, su oración coopera de manera única con el designio amoroso del Padre:
en la anunciación, para la concepción de Cristo (cf. Lc 1,38); en
Pentecostés para la formación de la Iglesia, Cuerpo de Cristo (cf. Hch 1,14).
En la fe de su humilde esclava, el don de Dios encuentra la acogida que
esperaba desde el comienzo de los tiempos. La que el Omnipotente ha hecho llena
de gracia responde con la ofrenda de todo su ser: He aquí la esclava del Señor,
hágase en mí según tu palabra. Fiat ésta es la oración cristiana: ser
todo de El, ya que El es todo nuestro. (CCC: 2617)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Te damos gracias, oh Padre, por el don de oración
que nos permite tocar Tu corazón; oración en la que Tú te entregas enteramente
a nosotros y con la cual nos enseñas a entregarnos enteramente a Ti. Hoy oramos
por todas las intenciones de la Reina de la Paz y por todo lo que es necesario
para que el mundo entero, por medio de María, pueda entrar en Tu gloria, la
gloria de la Santísima Trinidad. Amén.
Oraciones
Oración a la Reina de la Paz
¡María, Madre de Dios y Madre
nuestra, Reina de la Paz! Tú viniste a nosotros para llevarnos a Dios.
Alcánzanos la gracia de no sólo decir: ³¡Hágase en mí según Tu voluntad!², sino
vivirla tal como Tú lo hiciste. Ponemos en Tus manos nuestras manos, a fin de
que puedas conducirnos a Jesús en medio de todas las aflicciones y pesares. Por
Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Rezar el Credo, 7 Padrenuestros, 7 Avemarías y 7 Glorias...
Veni Creator Spiritus - Ven Espíritu Santo
Ven, Creador, Espíritu
amoroso,
ven y visita el alma que a ti clama
y con tu soberana gracia inflama
los pechos que creaste poderoso.
Tú que abogado fiel eres llamado
del Altísimo don, perenne fuente
de vida eterna, caridad ferviente,
espiritual unción, fuego sagrado.
Tú te infundes al alma en siete dones,
fiel promesa del Padre soberano;
tú eres el dedo de su diestra mano,
tú nos dictas palabras y razones.
Ilustra con tu luz nuestros sentidos,
del corazón ahuyenta la tibieza,
haznos vencer la corporal flaqueza,
con tu eterna virtud fortalecidos.
Por ti, nuestro enemigo desterrado,
gocemos de paz santa duradera,
y, siendo nuestro guía en la carrera,
todo daño evitemos y pecado.
Por ti al eterno Padre conozcamos,
y al Hijo, soberano omnipotente,
y a ti, Espíritu, de ambos procedente,
con viva fe y amor siempre creamos. Amén.
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles y enciende en ellos el
fuego de Tu amor.
- Envía, Señor, Tu Espíritu y todo será creado.
- Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos: Oh Dios, que con la luz del Espíritu Santo enseñas a Tus fieles a
conocer la verdad, concédenos conocerla en el mismo Espíritu y gozar siempre de
sus consuelos. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
Rosario
Misterios Gozosos
1. La Anunciación del Angel a
María
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
2. La Visitación de María a Isabel
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
3. El Nacimiento de Nuestro Señor en Belén
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
4. La Presentación en el Templo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
5. El Niño Jesús Hallado en el Templo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
Misterios Dolorosos
1. La Agonía de Jesús en el Huerto
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
2. La flagelación de Nuestro Señor
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
3. La Coronación de Espinas
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
4. Jesús con la Cruz a Cuestas
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
Misterios Gloriosos
1. La Resurrección de Jesús de entre los Muertos
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
2. La Ascensión de Jesús al Cielo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
3. La Venida del Espíritu Santo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
4. La Asunción de María al Cielo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
5. La Coronación de la Santísima Virgen
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria, Oh Jesús mío.
Letanía de la Santísima Virgen
Señor, ten misericordia de
nosotros
Cristo, ten misericordia de nosotros
Señor, ten misericordia de nosotros
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios, Padre Celestial, ten misericordia de nosotros
Dios, Hijo Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros
Dios, Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros
Trinidad Santísima, un solo Dios, ten misericordia de nosotros
Santa María, ruega por nosotros
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Jesucristo,
Madre de la Divina Gracia,
Madre de la Iglesia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre virginal,
Madre inmaculada,
Madre incorrupta,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la eterna sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual de elección,
Vaso precioso de la gracia,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina elevada al cielo,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la Familia,
Reina de la Paz,
C. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
R. Perdónanos, Señor.
C. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
R. Escúchanos, Señor.
C. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
R. Ten misericordia de nosotros.
Bajo Tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios:
no desprecies las súplicas
que te dirigimos en nuestra necesidad,
antes bien, líbranos siempre de todos los peligros,
oh Virgen gloriosa y bendita.
C. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
C. Ruega por nosotros y por nuestro Santísimo Padre, el Papa N. El Señor lo
bendiga y lo conserve, lo haga feliz en esta tierra y no lo entregue en manos
de sus enemigos.
R. Amén.
Oremos
Te suplicamos, Señor, que derrames Tu gracia en nuestras almas para que los
que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la Encarnación de Tu Hijo
Jesucristo, por Su Pasión y Cruz, seamos llevados a la gloria de Su
Resurrección.
Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor.
R. Amén.
¡Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza
nuestra! ¡Dios te salve! A ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A ti
suplicamos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Abogada
nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este
destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh
piadosa, oh dulce Virgen María!
El Himno de Medjugorje
(Traducción del P. Tiberio Munari)
Hoy venimos, buena Madre
de lugares diferentes,
a traerte nuestras penas
y plegarias muy fervientes.
Dulce Reina de la Paz,
tu sonrisa nos consuela,
tu mensaje, oh María,
el amor de Dios revela.
Sepan todos, hijos míos,
que los amo inmensamente,
y por eso con ustedes
tanto quiero estar presente.
Dulce Reina...
Gracias Madre y REina nuestra
escogida criatura;
oh María, de Dios eres
sacramento de ternura.
Dulce Reina...
Virgen digna de alabanza,
Tú me ayudas, Tú me guías,
en Ti tengo mi esperanza,
Tú me guardas noche y día.
Dulce Reina...
Tu insistencia con nosotros
de que hagamos oración,
razón tiene que alcancemos la gran paz del corazón.
Dulce Reina...
Poderosa, victoriosa,
sin mancilla, Virgen Santa,
de Dios Hija, Madre, Esposa,
satanás de Ti se espanta.
Dulce Reina...
Dulce Madre, Virgen pura,
serás siempre mi ilusión;
y por eso te consagro,
alma, cuerpo y corazón.
Dulce Reina...